La iglesia de San Domenico es un edificio religioso de L’Aquila. Fue construida en el siglo XIV junto al convento del mismo nombre, anteriormente Palacio Real, donado por Carlos II de Anjou a la orden dominica en cumplimiento de un voto realizado mientras estaba prisionero en Barcelona.
Está vinculada al terremoto de L’Aquila de 1703, conocido también como el “Gran Terremoto de la Candelaria”; el derrumbe de la iglesia causó la muerte de unos 600 aquilanos que se habían reunido en oración, según las fuentes de la época.
El sismo, ocurrido el 2 de febrero, fue uno de los más devastadores en la historia de L’Aquila, causando la destrucción de gran parte de la ciudad y de otras zonas cercanas.
En 1902 fue declarada monumento nacional. Sufrió graves daños durante el terremoto de 2009 y actualmente se encuentra fuera de uso.





