La Fuente de las 99 Caños (también conocida como fuente de la Rivera) es sin duda uno de los monumentos más representativos de la ciudad de L’Aquila. Fue precisamente aquí donde se asentaron los primeros pobladores durante la fundación de la ciudad en el siglo XIII. Situada en Borgo Rivera, una de las zonas más antiguas del centro histórico, junto al río Aterno y cerca de la iglesia de San Vito alla Rivera, es un lugar en torno al cual giran muchas leyendas relacionadas con el origen de la ciudad. La fuente está compuesta por noventa y tres mascarones de piedra y seis caños individuales, de los cuales la mayoría emanan agua. Según la tradición, los caños representarían los noventa y nueve castillos de los alrededores que, en el siglo XIII, participaron en la fundación de L’Aquila. Entre las leyendas más conocidas están la del Papa Celestino IV y los Templarios, o la del arquitecto Tancredi da Pentima, quien construyó este importante monumento y fue posteriormente asesinado para guardar los secretos sobre el origen del agua que alimentaba la fuente.





