Ante ustedes se alza la Torre de los Medici, el símbolo indiscutible de Santo Stefano di Sessanio.
Construida entre los siglos XIV y XV como torre de vigilancia, formaba parte del sistema defensivo destinado a proteger el pueblo y controlar las rutas de acceso a través del altiplano.
Alta y esbelta, con su almenado gibelino y sus estrechas saeteras, permitía avistar posibles amenazas a kilómetros de distancia.
En el siglo XVI, bajo el dominio de la familia florentina de los Medici, se convirtió también en un símbolo de prestigio y poder, luciendo con orgullo su escudo con las seis famosas bolas.
Gravemente dañada por el terremoto de 2009, fue reconstruida fielmente y hoy vuelve a elevarse sobre los tejados de piedra del pueblo, ofreciendo una vista única del Gran Sasso y de las montañas circundantes.
Deténganse un momento, miren hacia arriba… e imaginen la época en que esta torre era la vigilante centinela de un pueblo medieval suspendido entre el cielo y la montaña.





